martes, 28 de mayo de 2013

Del juego del soldado a oratorio festivo


Título:
Del juego del soldado a oratorio festivo. Sociabilidad juvenil, la cuestión higienista y cuidado del cuerpo en la educación salesiana a principios del s XX
Autor/es:
NICOLETTI, MARÍA ANDREA Y FRESIA, IVAN ARIEL; SCHARAGRODSKY, PABLO
Libro:
Procesos de medicalización y cultura física en la Argentina
Editorial:
Universidad Nacional de Quilmes
Referencias:
Lugar: Quilmes; Año: 2012;
Resumen:
En este trabajo analizaremos la complementación de la pedagogía salesiana en la Argentina de fines del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX en relación a la educación del cuerpo. El sistema preventivo de Don Bosco, tanto en los oratorios como los colegios, sostuvo tres principios fundamentales: educar a través de la razón, la religión y el afecto. Las herramientas fundamentales de la práctica del sistema son la recreación, los juegos, el teatro, el movimiento y el dominio del cuerpo, entre otros. Desde los oratorios hasta las escuelas, tanto en la Italia de mediados del siglo XIX, como en Argentina desde 1875, la Congregación salesiana fue paulatinamente desplegando estos recursos para la educación de buenos ciudadanos y buenos cristianos. En un contexto complejo de laicización de la educación, los Salesianos gozaron, gracias a su oferta educativa variada, su propia imprenta, su atención por los sectores más pobres y su sistema pedagógico, de una autonomía poco común dentro de las escuelas particulares confesionales. Su capacidad de adaptación al contexto de cada país en el que desarrollaban su Obra, atrajo especialmente a aquellas familias que buscaban en la religión valores de tradición, disciplina y orden. En cuanto a la institucionalización de la Educación Física en el sistema educativo nacional, la Congregación salesiana siguió los programas oficiales inclinándose, tanto en la educación informal de los oratorios, como en las escuelas, por una educación del cuerpo militarizada. Mientras que su pedagogía coincidió con una línea que apuntaba a la regeneración física y moral (como la implementada por el Dr. Romero Brest), su práctica se inclinó por la militarización, tanto desde la informalidad del juego del soldado en los oratorios, como los ejercicios de gimnasia en la curricula escolar y las actividades complementarias deportivas y de formación de Batallones de Exploradores de Don Bosco.

viernes, 30 de noviembre de 2012

FRESIA Iván Ariel Urbanizar la campaña, modernizar las costumbres. Rodeo del Medio, una villa mendocina (1900-1955), Prohistoria, Rosario, 2012

lunes, 22 de octubre de 2012

Sociabilidad, educación e Iglesia en Mendoza

En el libro de SANJURJO DE DRIOLLET; Ines (comp.) Pequeños espacios ex céntricos. Instituciones, sociedad y economía en la periferia de Mendoza (1900-1955), Prohistoria, Rosario, 2012 pueden encontrar un artículo de mi autoría titulado "Sociabilidad, educación e iglesia. Los salesianos en Rodeo del Medio, 1900-1915".

jueves, 6 de septiembre de 2012

Reseña de María Andrea Nicolleti a “Ideas, creencias y prácticas en Rodeo del Medio. Una revolución cultural en la campaña mendocina (1900-1915)”


Reseña de María Andrea Nicolleti a Iván Ariel Fresia “Ideas, creencias y prácticas en Rodeo del Medio. Una revolución cultural en la campaña mendocina (1900-1915)”, en: Vitral. Boletín del GERE (Instituto Ravignani), núm. 29, año IX, abril de 2012, Buenos Aires, ISSN 1668-5210.

La tesis se organiza en una Introducción y cinco partes, 20 cuadros, 11 imágenes y 36 fotos.
La I Parte El contexto y el tiempo es un panorama completo del contexto socio económico, político e ideológico, religioso y las ideas pedagógicas de la época, la II Parte las ideas, las practicas y las técnicas de educación en el contexto del centenario da cuenta de las estrategias de evangelización y educación  de los salesianos en Rodeo del Medio. Desarrolla el sistema preventivo en el contexto de las ideas religiosas y pedagógicas de la época unido a la matrícula y al desarrollo curricular de la escuela especializada en enología y vitivinicultura. Como estrategia se da cuenta del trabajo con los inmigrantes italianos a través de itálica gen y de la cultura italiana poniendo especial énfasis en el amor a la Patria (argentina) y a la Madre Patria (Italia), el desarrollo de los exploradores de Don Bosco, el circulo sportivo y el stand de Tiro Gral. San Martín.
La III Parte Creencias, ritos y estrategias religiosas se dedica a las estrategias que desplegaron  los salesiano mediante el oratorio, la música, la construcción del templo a María Auxiliadora, las fiestas y las peregrinaciones, la religiosidad popular en relación con las tradiciones rurales, el surgimiento de asociaciones y cofradías de fieles.  Se destaca en este capítulo el estudio del impreso la hojita de la virgen como instrumento y espacio de sociabilidad. La IV Parte Transformaciones espaciales y culturales en Rodeo del Medio, presenta un panorama histórico en larga duración y la relación entre los bienhechores pertenecientes a la elite mendocina como el Gral. Rufino Ortega y Lucila Barrionuevo de Bombal. Este capítulo devela el estudio del mercado de tierras con fines urbanos de acuerdo a los intereses económicos de la elite local. El diseño urbanístico de la villa, con una concepción netamente modernizante, unido al concepto de regeneración liberal y católica, llevada a cabo entre Ortega, Bombal y los salesianos se cristalizó en un espacio rural donde convivieron minifundios y latifundios y un espacio urbano con el diseño moderno de una villa cercana a la ciudad principal.
En cuanto a las cuestiones metodológicas el tesista construyó un marco teórico y metodológico que se advierte en la precisión para la formulación de las hipótesis, la conceptualización de las herramientas metodológicas y la temática puntual a la que fueron aplicadas para la construcción del objeto de estudio. El abordaje interdisciplinario que se visualiza en la construcción social del objeto (filosofía, , sociología, antropología e historia entre otras disciplinas), va recorriendo un camino que permite desde distintos ángulos (los actores sociales, las ideas, las practicas y las técnicas educativas, las creencias, los ritos, las estrategias religiosas y la construcción territorial desde el espacio y la cultura); una resignificación importante de un tema novedoso, no sólo historiográfica sino metodológicamente. Desde lo disciplinar opta por una mirada de escaso abordaje: la microhistoria y la vida cotidiana, sin perder de vista la perspectiva macrohistórica y el complemento de otras miradas históricas que constituyen un prisma en la construcción social del objeto.
El concepto de “vida cotidiana” desde una perspectiva material y simbólica, recorren las distintas partes de la tesis desde el análisis del comportamiento de los actores sociales, las prácticas educativas y religiosas y la construcción del espacio. El análisis del impacto social, temático y de circulación de la “hojita de la Virgen” le aporta una novedad y originalidad destacada al tema. Fresia utiliza conceptos ya conocidos pero apropiados para la construcción de su objeto (Bourdieu), que aplica a las prácticas educativas y religiosas y la construcción de representaciones en Rodeo del Medio; el concepto de “campo” (Bourdieu/Chartier), para las relaciones estructurales, las prácticas, el espacio y el contexto en medio de tensiones, cambios y continuidades; “espacio público” (Habermas), que le permiten al doctorando visualizar el entramado social de lo cotidiano pero también del espacio simbólico y material de las instituciones en juego (Escuela, Iglesia y Pueblo).
En cuanto a las fuentes utilizadas, especialmente las inéditas en los archivos salesianos, son las que le dan al trabajo una perspectiva actualizada y novedosa. El estudio de las fuentes de la correspondencia privada de los miembros de la Congregación desde una perspectiva etnográfica, para la construcción social del objeto, constituye un aporte novedoso, tanto desde lo ritual de la escritura epistolar como de las temáticas mencionadas. El doctorando aplica un análisis etnográfico sobre estas fuentes, que le permiten avanzar por sobre otros trabajos basados en fuentes epistolares y a las que pone en diálogo con los conceptos que propone, como el de representaciones en el discurso, construyendo así una sinfonía de voces. También justifica con firmeza la importancia de un buen análisis de estas fuentes que nos remiten al testimonio cotidiano, a la percepción personal y colectiva, pero también a una cuestión poco común a los sentimientos  y a la vivencia de la religiosidad. Con estos instrumentos logra superar no sólo la explicación de la “historia oficial” de la Congregación, sino introducir un nuevo elemento escasamente tenido en cuenta, que inserta esta temática poco tratada en la historiografía nacional y regional
El estado de la investigación y los planteos realizados a lo largo de cada capítulo que se centran en la problemática particular, confirman la novedad y originalidad del tema, que no ha sido tenido en cuenta o ha sido abordado parcialmente y obviamente sin el trabajo de archivo y de análisis que contiene esta tesis

domingo, 27 de mayo de 2012

Un proyecto de escritura de historia regional a escala local


Perspectivas

1.       Educación de la mujer
Además de la presencia de los religiosos salesianos en Rodeo del Medio, también se radicaron a partir de 1902 las Hijas de María Auxiliadora. El trabajo de las religiosas -a través de la educación formal- significó una valorización social, cultural y religiosa de la mujer campesina en el contexto rural y de la naciente localidad.
Para comprender la educación de la mujer mendocina nos tenemos que remitir a la Compañía de María en 1870 que abrieron una escuela para niñas con internado anexo y la fundación llevada adelante por la Sociedad de Beneficencia por la misma década. Pero respecto de la educación en la campaña mendocina es poco lo que se ha investigado.[1] En este sentido, la apertura de los archivos de la escuela de las Hermanas de Rodeo del Medio podría comenzar a arrojar algunos indicios sobre la acción de la congregación, el rol de la mujer campesina, las modalidades de transmisión pedagógica y los dispositivos de formación, el valor de la educación religiosa, la realización de actividades manuales y la inculcación de la cultura para la inserción de la mujer en la sociedad  rural y en la naciente Villa.


2.       El comportamiento de la elite en la campaña y masonería
Un aspecto todavía a estudiar en los archivos –difíciles de consultar por ser archivos particulares en posesión de familiares- son algunos aspectos biográficos de Rufino Ortega. Aunque se encuentra documentación de archivo como también alguna bibliografía específica respecto de su paso por la función pública, aún queda mucho por saber respecto de su presunta filiación masónica.
Como afirman Bonaudo para el caso entrerriano[2] y González Bernaldo para Buenos Aires[3], la multiplicación de las logias, la institucionalización y la especialización de las mismas fue un fenómeno post Caseros y estuvo relacionada con la generación involucrada ideológicamente con los valores republicanos y la construcción del naciente país.
Di Stefano afirma que “había varios miembros de primera línea de la masonería que no tenían la menor intención de renunciar a su fe católica”.[4] Y también dice acertadamente Páramo de Isleño que los políticos mendocinos “pertenecían a la llamada oligarquía liberal, refractaria a la religión, aunque sus mujeres, esposas e hijas, eran miembro de las cofradías de más tono en la provincia…”[5] En este sentido, postularemos la hipótesis que la pertenencia de Ortega a las logias masónicas porteñas obedecía a reglas de la sociabilidad burguesa de la época y sus relaciones con la denominada “política moderna”.


3.       Mercado de la tierras y actores económicos: hacia la reconstrucción del catastro
La llegada del Ferrocarril a Mendoza (1885), la habilitación del servicio público hasta Maipú[6] y la creación de la Estación de Rodeo del Medio durante la gobernación de Ortega (1884-1887) significó un viraje en la concepción geopolítica del espacio rural y una valorización sin precedente de las tierra sea para cultivo o para emprendimientos inmobiliarios. Como muestran las investigaciones recientes, el papel de los terratenientes y el rol de las elites rurales[7] en el cambio de modelo productivo, en la expansión de la frontera agrícola y en su contribución a “civilizar” el “desierto”, fue determinante. Cuando el patriciado mendocino y la elite política se convirtieron en actores sociales de la modernización productiva, abandonaron la exclusividad de la vida ciudadana para alternar residencia y trabajo en la zona rural, en la periferia de la metrópolis mendocina. Paralelamente, y debido a múltiples factores, los dueños de la tierra (el caso de Ortega, terrateniente en el sur mendocino[8]) iniciaron un proceso de concentración de las propiedades rurales para la producción vitícola en la denominada “zona núcleo”. Simultáneamente, dio comienzo un proceso de fraccionamiento y de loteo de la propiedad, dado que la producción del viñedo requería fuertes inversiones económicas.
No fue posible encontrar documentación histórica referida a la distribución de la tierra y las posesiones para la producción agrícola en detalle. Una perspectiva de estudio abierta es la búsqueda de archivos que nos permitan reconstruir la historia rural de Rodeo del Medio y la evolución de la propiedad de la tierra a partir de estos sujetos sociales en la campaña.


4.       Urbanización y especulación inmobiliaria
La propiedad rural, dentro del proceso de concentración del capital, no solo se destinó a la producción agrícola; sino que a la vez, la subdivisión produjo nuevos emplazamientos y desarrollos urbanísticos.
El desarrollo urbano en Rodeo del Medio produjo el desplazamiento desde el “antiguo casco” de estancia -núcleo primigenio de la población “fijada a la tierra”, al decir de Lefebvre[9] - hacia el “pueblo nuevo” de la Villa General Ortega. Los antiguos propietarios de grandes extensiones de tierra, productores agrícola-ganaderos y comerciantes exitosos comenzaron a asentarse en las nuevas urbanizaciones.
Sabemos que entre los años 1900 y 1915, el antiguo paraje y posta del Rodeo pasó a ser “pueblo nuevo” o Villa General Ortega de Rodeo del Medio. Los edificios de la Escuela, la Iglesia, el edificio de las Hermanas, la casa del General Rufino Ortega y de Lucila Barrionuevo de Bombal, ejercieron una poderosa influencia en la metamorfosis de la campaña mendocina y la transformación –tanto en el papel como en el terreno- de la campaña mendocina en el “envidiable paraje, el punto de los Chalet, de los confortables Home y de los señoriales Villeggiatura al decir del diario Los andes en la publicidad de remate de lotes.[10]
Los actores sociales involucrados en el diseño, organización y constitución del “pueblo nuevo”, las relaciones políticas establecidas por los salesianos con miembros de la elite y la participación directa en la organización jurídica y en la gestión de la Junta de Fomento, nos ponen frente a un proyecto sin precedentes para Mendoza en ese período.
Hemos podido avanzar en la comprensión de la historia de la urbanización de la “villa” al encontrar un boleto de compra-venta de 1910, el plano de la sucesión del terreno del año 1920, como así también un documento de catastro con los datos de los primeros propietarios. No obstante ello, todavía quedan muchas facetas por investigar y documentos de archivos por descubrir que permitan reconstruir completamente el catastro, los propietarios y la evolución urbana de la localidad.


A modo de conclusión

Rodeo del Medio y las transformaciones revolucionarias provocadas (o inducidas) por los salesianos y otros agentes sociales a principios del siglo pasado nos plantea el desafío de integrar y mezclar géneros. Escrituras de la historia que va desde la historia material a la historia social de la educación (técnicas de enseñanza agraria, con especial referencia a la vitivinicultura y la enología), desde la historia de la Iglesia a incursiones sobre las manifestaciones y articulaciones con la historia política regional, a la vez que atravesada por la historia rural y urbana, la historia de las ideas políticas, sociales y educativas, las creencias, las estrategias y prácticas de evangelización y educación.
En el contexto de la red de historias y de fragmentos integrados en una trama, desde la perspectiva de la historia regional entre lo local y lo nacional[11] se ha intentado desentrañar un fragmento de la historia de las ideas y de las prácticas religiosas (como una contribución a la historia de la iglesia), de la historia de la educación, de la congregación salesiana y de la cultura en general en la provincia de Mendoza, a partir del conocimiento de la vida cotidiana de una comunidad rural a principios del siglo XX en tránsito hacia la urbanización incipiente en el marco del proyecto modernizador de las elites provinciales.
Muchas gracias




[1] Remito a las investigaciones de FONTANA, Esteban, “La bicentenaria Compañía de María de Mendoza y la confección de la bandera de los Andes”, en: Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, n°10 (1984) pp.183-200 y BRUNET, José “Juana Segura, la primera maestra de niñas en Maipú”, en: Los Andes, 9 de enero de 1970, pág 11.
[2] BONAUDO, Marta, «Liberales, masones ¿subversivos?», en: Revista de Indias, n° 240, Vol. LXVII, (2007), pág. 405.
[3] GONZALEZ BERNALDO, Pilar, Civilidad y política en los orígenes de la nación argentina. Las sociabilidades en Buenos Aires, 1829-1862, Buenos Aires, 2008.
[4] DI STEFANO, Roberto, Ovejas negras. Historia de los anticlericales argentinos, Buenos Aires, 2010, pág. 198.
[5] PARAMO DE ISLEÑO, Marta, «Notas acerca de Fray Marcolino del Carmelo Benavente y el obispado de Cuyo, 1899-1910», en Junta de Historia Eclesiástica Argentina, Archivum, XVI (1994), pág. 266.
[6]DELGADO, Garcés, «Historia del ferrocarril andino que llega a Mendoza y San Juan en 1885», en: Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, Segunda época, nº 11, T. II, Mendoza, 1987, pág. 191.
[7]Para el caso Argentino véase HORA, Roy, Los terratenientes de la pampa Argentina. Una historia social y política, 1860-1945, Buenos Aires, 2005. Para el caso mendocino es de lectura imprescindible RICHARD JORBA, Rodolfo, Poder, economía y espacio en Mendoza, 1850-1900. Del comercio ganadero a la agroindustria vitivinícola, Mendoza, 1998 y RICHARD JORBA, Rodolfo, «La construcción y consolidación del poder oligárquico en Mendoza. 1870-1880. Crisis económica, reorientación productiva y hegemonía política», en: Avances del Censor, Año III, nº 3 (2001).
[8] Sobre el Rufino Ortega puede verse MORALES GUIÑAZÚ, Fernando, Genealogías de Cuyo, Mendoza, 1939, pág. 224-245 y UGARTECHE, Felix, El Teniente General Don Rufino Ortega. Su carrera militar. Su actuación civil, Buenos Aires, 1913, pp. 384-404.
[9] Sigo LEFEBVRE, Henri, De lo rural a lo urbano, Barcelona, 1971, pág. 31-32 cuando dice que “la comunidad rural es una forma de organización social que organiza, según modalidades históricamente determinadas, un conjunto de familias fijadas al suelo”.
[10] Los Andes, Mendoza, sábado 27 de julio de 1907, pág. 3. Además de un aviso de gran tamaño podía leerse otro dos de menores proporciones. Sarmiento decía que “nada hay comparable en la villeggiatura, para veranear…” SARMIENTO, Domingo Faustino, «Arquitectura y paisajes isleños» (Zarate, abril 23 de 1885), en: Obras Completas, Tomo XLII, Buenos Aires, 1953. pág. 184.
[11] FERNANDEZ, Sandra (comp.) Más allá del territorio. La historia regional y local como problema. Discusiones, balances y proyecciones, Rosario, 2007.

lunes, 21 de mayo de 2012

Un proyecto de escritura de historia regional a escala local


Visión general de la tesis

1.       “Modernización regeneradora”: escuela, templo y pueblo. Transformaciones geográficas y culturales en un sector de la campaña mendocina
Los agentes sociales contribuyeron en la configuración de una modernidad periférica en un sector marginal de la campaña mendocina. Provenientes de distintos sectores de la sociedad (religiosos, políticos y empresarios) configuraron un proyecto inédito de urbanización, educación y evangelización.
El proyecto modernizador para la campaña mendocina incluía un pueblo “nuevo”, una escuela, una iglesia y un parque. Un pueblo para agrupar a la población dispersa, una escuela de agricultura práctica para educar a los hijos del pueblo y del campo, un parque como artefacto de sociabilidad popular y, finalmente, una iglesia para brindar atención religiosa de la población emergente mayoritariamente de procedencia de ultramar.
Las instituciones organizadas por los salesianos constituyeron en espacio público y ámbito de socialización para la integración de los inmigrantes y la población criolla en el marco de un proyecto modernizador diseñado por la elite política conservadora. A la llegada del ferrocarril se sumaron la creación de la escuela, la edificación del templo y, posteriormente, la organización del pueblo, instancias del proyecto liberal y regenerador que hemos denominado “figuras de la modernidad periférica” en la campaña mendocina.


2.       “Una villa para el desierto”: ruralidad y urbanización.
El carácter “colonizador” de los salesianos en Rodeo del Medio se hizo patente en la iniciativa de fundación de sus instituciones y, luego en la gestión municipal, del “nuevo pueblo”. La articulación en el discurso (y el proyecto) liberal de principios de siglo XX con la preocupación educativa y evangelizadora de la Iglesia hacen de la “villa” una particular construcción cultural.
Sin lugar a dudas, la presencia de una iglesia y una escuela distinguen el proyecto modernizador de otros agentes colonizadores y de otros emprendimientos de la época en Mendoza, pues se trata de una colonización modernizante que va más allá del trazado del pueblo, del loteo, las estrategias de urbanización y del negocio inmobiliario. En esto no hay novedad si consideramos las estrategias urbanizadoras de particulares, del gobierno provincial y de las grandes compañías colonizadoras de la época. Pero en Rodeo del Medio se dio una construcción que amalgamó simultáneamente intensiones educativas, motivaciones religiosas (o de fe), intereses ideológicos y beneficencia social.


3.       Catolicismo social y religiosidad popular: el sistema de creencias.
La riqueza del movimiento cultural inducido por los salesianos en la campaña mendocina tuvo un condimento particular: la incidencia del componente religioso en la experiencia de la población rural y campesina y en las prácticas culturales. Las estrategias de distinto alcance desplegadas desde el templo –luego erigido en parroquia- mostraron el carácter primordial de las prácticas evangelizadoras propiciadas por la Iglesia argentina –y su correlato en Mendoza y en Rodeo- para la atención de los fieles proveniente en masa de la inmigración de ultramar.
Por creencia entendemos a la modalidad práctica (ordenamiento de la vida en modos de hacer, pensar e insertarse en el contexto sociocultural) de la mentalidad religiosa (sentido y significado con lo Sagrado) y no a la afirmación de un contenido de fe.[1] Cada época configura sus valores, creencias y concepciones sociales a partir de “mentalidades” múltiples que se entrecruzan en un contexto determinado. Rodeo del Medio no fue la excepción.


4.       “Una revolución de las costumbres”: concepciones teóricas y prácticas
Las estrategias evangelizadoras y educativas de los salesianos en Rodeo del Medio integraron un conjunto de propuestas en el marco del “sistema preventivo” de Don Bosco, tendiente al desarrollo de la religiosidad y las virtudes mediante el cuidado del cuerpo y el perfeccionamiento de habilidades y destrezas de los niños en un ámbito de distensión aunque no carente de exigencias. Al tiempo que promovieron como objetivo principal los valores religiosos y trascendentes propios del cristiano, los salesianos inculcaron el amor a la patria y las virtudes cívicas tanto en la población criolla, como entre los inmigrantes.
Además de un ámbito de educación curricular para los hijos de la sociedad campesina instrumentaron como complemento un variado conjunto de actividades extracurriculares con fines recreativos y a la vez educativos. La organización de actividades alternativas a la educación formal, como la creación de clubes deportivos, la organización del tiempo libre, la bandas de música, los grupos de teatro, etc., elevaron el nivel cultural y promovieron la sociabilidad de los sectores populares en la campaña mendocina. Estas estrategias favorecieron lo que Bourdieu denominó como “formación del gusto” en el marco de una política cultural destinada a la integración de la población inmigrante a la nacionalidad argentina. Pero también se trató de una política a favor de la población criolla existente en la campaña mendocina.
Gimnastas, exploradores, escolares-soldados, bandas infantiles, coros de niños para funciones religiosas y cívicas, representaciones teatrales, fueron la cristalización de una pedagogía innovadora para una época. Sus estrategias excedieron la mera inculcación religiosa y moral para constituirse en un medio privilegiado para elevar la cultura general de la sociedad campesina. Este estudio muestra la contribución que hicieron los salesianos a la iglesia, la sociedad y la cultura a través de propuestas evangelizadoras, la transmisión de valores y la formación estética dirigida a los jóvenes de Rodeo del Medio.


5.       “Un alto y patriótico fin”: la enseñanza agrícola.[2]
El desarrollo científico-técnico producido en Mendoza a partir del cambio de modelo productivo en la década del 70 del siglo XIX, si bien no siempre fue acompañado por políticas educativas consistentes suscitó -tanto en la ciudad capital como en la campaña mendocina- una compleja trama de relaciones entre empresarios, bodegueros, técnicos, políticos y miembros de la iglesia. Desde las propuestas de formación técnica especializada los salesianos lograron instalar la necesidad de una cultura escolar incipiente en torno a la vitivinicultura y la enología. Pero para su consolidación recién tendremos que esperar hacia mediados del siglo XX.
La propuesta educativa –en el ámbito de la formación agrícola regional- fue alternativa y complementaria de la oferta educativa técnica oficial de la Escuela Nacional de Vitivinicultura. Por lo mismo, pudieron contribuir a la institucionalización del conocimiento científico del campo de la enología y al desarrollo de la industria vitivinícola incipiente aunque desde una perspectiva enológica complementaria a la impulsada por la elite gobernante.
Por lo mismo, contribuyeron a la consolidación del modelo económico agroindustrial mendocino desde un espacio social alternativo al hegemónico. Ello queda reflejado en la preocupación por la enseñanza de la enología y la vitivinicultura, la incorporación de tecnología en función de la educación técnica (la misma que compraban las empresas más importantes de la época) y la innovación en metodologías de enseñanza en el campo. No obstante, en el período estudiado sólo se sientan las bases de una tradición enológica que podrá ser apreciada en el largo plazo: en las décadas de 1950 y 1960 cuando se concretó la creación de estudios universitario en enología.


6.       “La política de la lengua”: identidad cultura e italianidad
El desarrollo de la enseñanza religiosa, escolar y técnica en Rodeo del Medio está cercana en el tiempo al período fundacional de la instrucción pública en el país y en Mendoza. La instalación del sistema educativo en la campaña mendocina a partir de las políticas del Estado nacional y provincial pero también desde la impronta particular del sistema preventivo de los salesianos puso en el centro de la cuestión pública al niño como sujeto de educación. Destacamos a lo largo de la investigación la centralidad que ocupó el niño nativo y los hijos de la inmigración (fundamentalmente italiana) en las estrategias culturales, educativas y recreativas.
La propuesta educativa de los salesianos en el espacio rural constituyó un factor decisivo en la formación de la identidad cultural argentina y en la incorporación de la inmigración a la nacionalidad a través de rituales escolares y los simbolismos patrióticos. La modernización en la campaña mendocina -a la que aludimos constantemente- fue un proceso de socialización intensivo y de inclusión social de la infancia a partir de la “escuela”.
Parafraseando a Fernando Devoto, podemos decir que “la común nostalgia hacia las dos patrias”[3] inspiró esta política de la Congregación Salesiana, mediante la acción institucional, la enseñanza del idioma y la cultura italiana, por un lado, y la participación en festividades patrias, la instrucción en el idioma y la cultura nacional, por otro.


[1] CHARTIER, Roger, Escribir las prácticas. Foucault, de Certeau, Marin. op.cit., pág. 89. El autor toma una definición de Certeau. Sobre la creencia como práctica y la construcción de una mentalidad, puede verse CERTEAU, Michel de, La fábula mística. Siglos XVI-XVII, México, 1993.
[2] La Industria, martes 6 de septiembre de 1910, pág.
[3] DEVOTO, Fernando, “¿Inventando a los italianos? Imágenes de los primeros inmigrantes en Buenos Aires (1810-1880)”, en Anuario IEHS, n°. 7, Tandil, 1992, p. 130.

martes, 15 de mayo de 2012

Un proyecto de escritura de la historia regional a escala local


Ideas, creencias y prácticas en la campaña mendocina, 1900-1915.[*]



Presupuestos

1.       Vida cotidiana y modalidades de interacción
“Vida cotidiana” es uno de los conceptos sociológicos más usados en esta investigación. El concepto al que recurro es afín a la perspectiva de las sociologías de la vida cotidiana. Esta perspectiva hace referencia a significaciones, representaciones y modos de experiencia e interacciones circunscriptos a “un aquí y ahora”.[1] Así pues la vida cotidiana son nuestras vivencias diarias de los agentes, repletas de significados, intereses y estrategias -diría Goffman- estrategias entendidas como una serie de comportamientos que nos permiten crear la red personal de “influencia recíproca de un individuo sobre las acciones de otro cuando se encuentra en la presencia física”[2] por los cuales diariamente transitamos y construimos nuestras relaciones sociales.


2.       Relaciones sociales en público y en privado
Sociabilidad y espacios públicos son también utilizados en nuestro estudio para distinguir las esferas de intercambios sociales que establecen los sujetos en Rodeo del Medio. Los salesianos establecieron relaciones estratégicas con miembros de la elite política local -ligadas al catolicismo social, al estado provincial y con contactos a nivel de política nacional- para contribuir al desarrollo urbano, la consolidación de sus instituciones religiosas y educativas, entre otras iniciativas culturales y sociales. Los religiosos salesianos intervinieron en la configuración y estructuración de un nuevo espacio urbano sobre la base de las instituciones por ellos fundadas (escuela y templo) preexistentes al “pueblo nuevo”. Pero además posibilitaron la formación de redes de relaciones sociales entre la población rural y de la naciente “villa”. A partir del templo y la escuela constituyeron no sólo una nueva identidad urbana de Rodeo del Medio sino que instituyeron además un nuevo imaginario religioso, social y cultural.
Las relaciones establecidas con miembros de la oligarquía mendocina, con los hombres del gobierno y con los católicos sociales además de aportar un reconocimiento explicito a la labor educativa y religiosa por ellos desarrollada y la inserción de su acción social y cultural en el ámbito provincial, e incluso nacional, significó una explícita adhesión política como también un aporte financiero de primer orden para adquirir los bienes materiales necesarios para su instalación en Rodeo del Medio, el sostenimiento de sus actividades religiosas, educativas y sociales, y el desarrollo de la infraestructura del complejo educativo (templo, escuela, finca y bodega).


3.       Sociabilidad, religiosidad y cultura
Con “sociabilidad” hacemos referencia a los intercambios cotidianos desde diferentes grados de formalización y ritualización, y  al ámbito donde se inscriben los vínculos sociales de proximidad y pertenencia; en fin, a espacios sociales en el que se teje el entramado de relaciones que forman una suerte de cuerpo homogéneo de sujetos e interacciones sociales.[3]
A partir de la actividad pastoral desarrollada desde el primitivo oratorio, pero aún más con el inicio de la construcción de imponente templo, los salesianos favorecieron prácticas de piedad de los creyentes en el marco de cierta institucionalización religiosa y “formalización de las practicas” al decir de De Certeau: la parroquia, y dentro de ella, las asociaciones y cofradías de fieles. Las formas que adquirió el catolicismo de los fieles en la campaña mendocina, y las practicas religiosas consiguientes, fueron múltiples y de variada procedencia.
Algunas prácticas que los inmigrantes trajeron de sus países de origen, especialmente los españoles e italianos, fueron asumidas por los salesianos en Rodeo del Medio (como sabemos, ellos mismos de origen italiano la mayoría). Sobre todo aquellas prácticas referidas a las devociones populares hacia los santos patronos y las celebraciones de las advocaciones marianas con fuerte contenido étnico. La fiesta de María Auxiliadora, “la Virgen de Don Bosco”, con una importante carga emotiva nacionalista, sin lugar a dudas concentraba los mayores esfuerzos de organización durante todo el año. En torno a esta fiesta estaban asociadas otras prácticas no menos importante como novenas, otras oraciones (la práctica de los 15 sábados),[4] el uso de medallas y escapularios de la María Auxiliadora, etc., que tenían como finalidad principal merecer las bendiciones del cielo, los consuelos ante las tribulaciones de la vida, obtener el auxilio espiritual ante los peligros temporales y alcanzar la resignación cristiana ante la enfermedad, otros males y catástrofes y la muerte.[5]
El fomento de la religiosidad y piedad popular desde la acción pastoral fueron la punta de lanza que los salesianos esgrimieron para contribuir al desarrollo de la mentalidad religiosa y la formación cultural de la población rural. Así, el templo, pero también la escuela, logró constituirse progresivamente en ámbito de sociabilidad popular y espacio público para la formación moral y religiosa en la localidad, a la vez que redundó en el incremento de mayor capital cultural (Bourdieu) para los habitantes de la naciente Villa Gral Ortega de Rodeo del Medio


4.       Catolicismo social, política y beneficencia
En Rodeo del Medio –como venimos diciendo- confluyeron políticos liberales (Ortega) y católicos sociales (Lucila Barrionuevo de Bombal, y otras mujeres y hombres de la sociedad mendocina) en un proyecto modernizador común. La idea de modernización estuvo vinculada con la necesidad de regeneración social debido a cierta “relajación de la moral” (RN 1). Por eso dicha modernización conservadora se vio concretada en iniciativas referidas a la educación, la religión, las costumbres morales y sociales, y también la organización urbana. Fundamentalmente la idea de la regeneración de la sociedad y de las costumbres se concretó con la instalación de los salesianos y sus propuestas de la educación agrícola, evangelización a partir del templo, la promoción de la cultura y la asistencia a los inmigrantes en la campaña mendocina.
La educación agrícola, la asistencia a los inmigrantes, la inculcación moral desde el templo y la escuela, y el fomento de la cultura en la población rural, pueden remontarse a las ideas de la generación del 80 –asociadas a un modelo de país nuevo construido sobre la base de una concepción de “civilización”-. No obstante, en Rodeo del Medio las propuestas de modernización regeneradora no asumieron in totum esos postulados liberales. Los salesianos, y los católicos sociales a ellos asociados, tuvieron una fuente de inspiración distinta, ya que no se inspiraron exclusivamente en las teorías regeneracionista del ochenta y del liberalismo de entonces (positivismo, krausismo y krauso-positivismo); sino en el pensamiento social de la Iglesia expuesto por León XIII en la Rerum Novarum.[6]


5.       Las economía de las practicas y las representaciones sociales
La concepción de las “prácticas” en el título y en el intento de articular un discurso histórico –en el cruce de disciplinas- que dé cuenta de las ideas, las creencias y los “dispositivos” de los salesianos en Rodeo del Medio a principios del siglo XX, son deudoras de la filosofía, la sociología y la antropología (y lingüística) francesa de la segunda mitad del siglo XX: especialmente hago referencia Foucault, Bourdieu y de Certeau. Apelando a una cierta analogía con los “dispositivos” y la “microfísica del poder” de Foucault, podríamos caracterizar a este enfoque como una “microfísica de las prácticas” según de Certeau o como una “economía de las practicas” en términos de Bourdieu.[7] Las prácticas en el sentido de Certeau son las “artes de hacer”, formas de usar lo ya producido, estrategias[8] y tácticas[9] vistas como “lugares” desde los que se actúan, lugar propio y bajo control en el primer caso; lugar reactivo, de resistencia, en el segundo.  
Por ende, la recurrencia a “practicas” no hace referencia a una aplicación, una consecuencia o una traducción de la teoría. Las prácticas son prácticas sociales y hacen referencia a un proceso histórico: hay múltiples prácticas inscriptas en una situación histórico-social articuladas entre sí que producen una especie “efecto de estructura” (parafraseando el “efecto de lo real” de Barthes). En este sentido, las prácticas[10] son la inscripción de la subjetividad en una trayectoria social y “obedecen a criterios, se clasifican según categorías, tienden a objetivos que cambian”.[11] En término de Foucault, “toman cuerpo en el conjunto de técnicas, de las instituciones, de los esquemas de comportamiento, de los tipos de transmisión y de difusión, en las formas pedagógicas que, a la vez, las imponen y mantienen”[12] En esta perspectiva, las practicas son constitutivas de la subjetividad (maneras de ser, aficiones, estructura mental, conjunto unitario de elecciones, relaciones consigo mismo, representaciones de sí, relaciones con los otros, formas de autodominio y tácticas de resistencia, el lugar de las creencias y de los valores,…) como también son formas de objetivación (los dispositivos de control, rituales y formas institucionales, los discursos, las técnicas de exámenes, las reglamentaciones sobre la disposición social de los cuerpos, los contenidos y estrategias pedagógicas,…) en tanto que regularizan las “maneras de hacer” y organizan la experiencia de los sujetos (habitus[13]) en alguna forma institucionalizada de la experiencia.


6.       Agentes sociales y transformaciones geográficas, sociales y culturales
La implantación de una propuesta educativa y religiosa puso el sello distintivo a las transformaciones en la campaña, sea por la orientación agrícola y práctica de la enseñanza primeramente (luego sería fuertemente técnica y especializada) como por la influencia religiosa y la irradiación cultural de la escuela y el templo de los Salesianos, cuando todavía no existía el pueblo propiamente dicho. Ambos aspectos señalan lo original del proyecto modernizador y las características reformadoras para la población rural y de la Villa de Rodeo del Medio. Si bien ideológicamente tuvo este fuerte inspiración en las ideas de la generación del ochenta y del liberalismo político (por la presencia del Gral. Rufino Ortega) – como ya dije-tuvo también un componente regenerador de las costumbres por la presencia del catolicismo social (los salesianos en la figura del P. Pedrolini y por la presencia de Lucila Barrionuevo de Bombal) que ligó religión, política, urbanización y educación en un proyecto único para Mendoza.
Estos agentes institucionalizaron un modo novedoso de relación entre religión y política, entre elite local y los campesinos, entre lo público y lo privado que favorecieron un proyecto modernizador alternativo entre el liberalismo conservador y las ideas regeneradoras de la religión y la moralidad.

[*] Texto leído en ocasión de la defensa de la tesis de doctorado Ideas, creencias y prácticas en Rodeo del Medio. Una revolución en la campaña mendocina, 1900-1915). Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 16 de abril de 2012.

[1]BERGER, Peter y LUCKMANN, Thomas, La construcción social de la realidad, Buenos Aires, 2005, pág. 37 y 41.
[2]GOFFMAN, Erving, La presentación de la persona en la vida cotidiana, Buenos Aires, 2004, pág. 27.
[3]Véase GONZALEZ BERNALDO, Pilar, Civilidad y política en los orígenes de la nación argentina. Las sociabilidades en Buenos Aires, 1829-1862, Buenos Aires, 2008; GONZALEZ BERNALDO, Pilar, «Sociabilidad, espacio urbano y politización en la ciudad de Buenos Aires (1820-1852)», en: SABATO, Hilda y LETTIERI, Alberto (comp.) La vida política en la Argentina del siglo XX. Armas, votos y voces, Buenos Aires, 2003, pág. 194. Además véase un interesante planteo en el libro BATTICUORE, Graciela, GALLO, Klaus y MYERS, Jorge (comps.) Resonancias románticas. Ensayos sobre historia de la cultura argentina (1820-1890), Buenos Aires, 2005.
[4] «La Virgen de Don Bosco» Hojita de Propaganda del culto a María Auxiliadora en Rodeo del Medio, Año II, nº 9, junio de 1909, pág. 7.
[5] «La Virgen de Don Bosco» Hojita de Propaganda del culto a María Auxiliadora en Rodeo del Medio, Año I, nº 10, julio de 1908, pág. 1. La tapa tiene un gran título “la medalla de María Auxiliadora”.
[6] Véase sobre el particular la documentación contenida en RECALDE, Héctor Iglesia y cuestión social, Buenos Aires, 1990.
[7] BOURDIEU, P., El sentido práctico, Madrid, 1991, p. 82: “hay una economía de las prácticas, vale decir una razón inmanente a las practicas, que no encuentra su origen ni en las decisiones de la razón como calculo consciente ni en las determinaciones de mecanismos exteriores y superiores de los agentes.”
[8] DE CERTEAU, Michel, La invención de lo cotidiano. I. Artes de hacer, México, 2000, pág. XLIX: “Llamo estrategia al cálculo de relaciones de fuerzas que se vuelve posible partir del momento en que un sujeto de voluntad y de poder es susceptible de aislarse de un ambiente.”
[9] DE CERTEAU, Michel, La invención de lo cotidiano. I. op.cit., pág. L, entiende por táctica “un calculo que no puede contar con un lugar propio, ni por tanto con una frontera que distinga al otro como una totalidad visible”.
[10] Las prácticas se conciben generalmente como una aplicación de la teoría o como una consecuencia de ella, tanto como formas desarticuladas de una posible teoría todavía por formular. Pero siempre estuvieron referidos a una teoría.
[11] DE CERTEAU, Michel, La escritura de la historia, México, 1993, pág. 161
[12] FOUCAULT, Michel, Dichos y escritos, T. 2, p. 241, citado por CASTRO, Edgardo, El vocabulario de Michel Foucault. En otra parte afirmaba que “la formación de los discursos y la genealogía del saber deben ser analizados a partir no de tipos de conciencia, de modalidades de percepción o de formas de ideologías, sino de tácticas y estrategias. Tácticas y estrategias que se despliegan a través de implantaciones, de distribuciones, de divisiones, de controles de territorios, de organizaciones de dominios que podrían constituir una especio de geopolítica…” FOUCAULT, Michel, Microfísica del poder, Madrid, 1980, pág. 123.
[13] BOURDIEU, P., El sentido práctico, op.cit., pág. 86 “Los condicionamientos asociados a una clase particular de condiciones de existencia producen habitus, sistemas de disposiciones duraderas y transferibles, estructuras estructuradas predispuesta a funcionar como estructuras estructurantes, es decir, como principios generadores y organizadores de prácticas y de representaciones que pueden ser objetivamente adaptadas a su meta sin suponer el propósito consciente de ciertos fines ni el dominio expreso de las operaciones necesarias para alcanzarlos, objetivamente ‘reguladas’ y ‘regulares’ sin ser para nada el producto de la obediencia a determinadas reglas, y, por todo ello, colectivamente orquestadas sin ser el producto de la acción organizadora de un director de orquesta”.