Perspectivas
1.
Educación
de la mujer
Además de la presencia
de los religiosos salesianos en Rodeo del Medio, también se radicaron a partir
de 1902 las Hijas de María Auxiliadora. El trabajo de las religiosas -a través
de la educación formal- significó una valorización social, cultural y religiosa
de la mujer campesina en el contexto rural y de la naciente localidad.
Para comprender la
educación de la mujer mendocina nos tenemos que remitir a la Compañía de María
en 1870 que abrieron una escuela para niñas con internado anexo y la fundación
llevada adelante por la Sociedad de Beneficencia por la misma década. Pero
respecto de la educación en la campaña mendocina es poco lo que se ha
investigado.[1] En
este sentido, la apertura de los archivos de la escuela de las Hermanas de
Rodeo del Medio podría comenzar a arrojar algunos indicios sobre la acción de
la congregación, el rol de la mujer campesina, las modalidades de transmisión
pedagógica y los dispositivos de formación, el valor de la educación religiosa,
la realización de actividades manuales y la inculcación de la cultura para la
inserción de la mujer en la sociedad
rural y en la naciente Villa.
2.
El
comportamiento de la elite en la campaña y masonería
Un aspecto todavía a
estudiar en los archivos –difíciles de consultar por ser archivos particulares
en posesión de familiares- son algunos aspectos biográficos de Rufino Ortega.
Aunque se encuentra documentación de archivo como también alguna bibliografía
específica respecto de su paso por la función pública, aún queda mucho por
saber respecto de su presunta filiación masónica.
Como
afirman Bonaudo para el caso entrerriano[2] y González Bernaldo para
Buenos Aires[3],
la multiplicación de las logias, la institucionalización y la especialización
de las mismas fue un fenómeno post Caseros y estuvo relacionada con la
generación involucrada ideológicamente con los valores republicanos y la
construcción del naciente país.
Di Stefano afirma que
“había varios miembros de primera línea de la masonería que no tenían la menor
intención de renunciar a su fe católica”.[4] Y también dice
acertadamente Páramo de Isleño que los políticos mendocinos “pertenecían a la
llamada oligarquía liberal, refractaria a la religión, aunque sus mujeres,
esposas e hijas, eran miembro de las cofradías de más tono en la provincia…”[5] En este sentido,
postularemos la hipótesis que la pertenencia de Ortega a las logias masónicas
porteñas obedecía a reglas de la sociabilidad burguesa de la época y sus
relaciones con la denominada “política moderna”.
3.
Mercado
de la tierras y actores económicos: hacia la reconstrucción del catastro
La llegada del
Ferrocarril a Mendoza (1885), la habilitación del servicio público hasta Maipú[6]
y la creación de la Estación
de Rodeo del Medio durante la gobernación de Ortega (1884-1887) significó un
viraje en la concepción geopolítica del espacio rural y una valorización sin
precedente de las tierra sea para cultivo o para emprendimientos inmobiliarios.
Como muestran las investigaciones recientes, el papel de los terratenientes y
el rol de las elites rurales[7]
en el cambio de modelo productivo, en la expansión de la frontera agrícola y en
su contribución a “civilizar” el “desierto”, fue determinante. Cuando el
patriciado mendocino y la elite política se convirtieron en actores sociales de
la modernización productiva, abandonaron la exclusividad de la vida ciudadana
para alternar residencia y trabajo en la zona rural, en la periferia de la
metrópolis mendocina. Paralelamente, y debido a múltiples factores, los dueños
de la tierra (el caso de Ortega, terrateniente en el sur mendocino[8])
iniciaron un proceso de concentración de las propiedades rurales para la
producción vitícola en la denominada “zona núcleo”. Simultáneamente, dio
comienzo un proceso de fraccionamiento y de loteo de la propiedad, dado que la
producción del viñedo requería fuertes inversiones económicas.
No fue posible
encontrar documentación histórica referida a la distribución de la tierra y las
posesiones para la producción agrícola en detalle. Una perspectiva de estudio
abierta es la búsqueda de archivos que nos permitan reconstruir la historia
rural de Rodeo del Medio y la evolución de la propiedad de la tierra a partir
de estos sujetos sociales en la campaña.
4.
Urbanización
y especulación inmobiliaria
La propiedad rural,
dentro del proceso de concentración del capital, no solo se destinó a la
producción agrícola; sino que a la vez, la subdivisión produjo nuevos
emplazamientos y desarrollos urbanísticos.
El desarrollo urbano en
Rodeo del Medio produjo el desplazamiento desde el “antiguo casco” de estancia
-núcleo primigenio de la población “fijada a la tierra”, al decir de Lefebvre[9]
- hacia el “pueblo nuevo” de la Villa
General Ortega. Los antiguos propietarios de grandes
extensiones de tierra, productores agrícola-ganaderos y comerciantes exitosos
comenzaron a asentarse en las nuevas urbanizaciones.
Sabemos
que entre los años 1900 y 1915, el antiguo paraje y posta del Rodeo pasó a ser
“pueblo nuevo” o Villa General Ortega de Rodeo del Medio. Los edificios de la Escuela , la Iglesia , el edificio de
las Hermanas, la casa del General Rufino Ortega y de Lucila Barrionuevo de
Bombal, ejercieron una poderosa influencia en la metamorfosis de la campaña
mendocina y la transformación –tanto en el papel como en el terreno- de la
campaña mendocina en el “envidiable paraje, el punto de los Chalet, de los confortables Home y de los señoriales Villeggiatura” al decir del diario Los andes en la
publicidad de remate de lotes.[10]
Los
actores sociales involucrados en el diseño, organización y constitución del
“pueblo nuevo”, las relaciones políticas establecidas por los salesianos con
miembros de la elite y la participación directa en la organización jurídica y
en la gestión de la Junta de Fomento, nos ponen frente a un proyecto sin
precedentes para Mendoza en ese período.
Hemos
podido avanzar en la comprensión de la historia de la urbanización de la
“villa” al encontrar un boleto de compra-venta de 1910, el plano de la sucesión
del terreno del año 1920, como así también un documento de catastro con los
datos de los primeros propietarios. No obstante ello, todavía quedan muchas
facetas por investigar y documentos de archivos por descubrir que permitan
reconstruir completamente el catastro, los propietarios y la evolución urbana
de la localidad.
A modo de conclusión
Rodeo
del Medio y las transformaciones revolucionarias provocadas (o inducidas) por
los salesianos y otros agentes sociales a principios del siglo pasado nos
plantea el desafío de integrar y mezclar géneros. Escrituras de la historia que
va desde la historia material a la historia social de la educación (técnicas de
enseñanza agraria, con especial referencia a la vitivinicultura y la enología),
desde la historia de la Iglesia a incursiones sobre las manifestaciones y
articulaciones con la historia política regional, a la vez que atravesada por
la historia rural y urbana, la historia de las ideas políticas, sociales y
educativas, las creencias, las estrategias y prácticas de evangelización y
educación.
En
el contexto de la red de historias y de fragmentos integrados en una trama, desde
la perspectiva de la historia regional entre lo local y lo nacional[11]
se ha intentado desentrañar un fragmento de la historia de las ideas y de las prácticas
religiosas (como una contribución a la historia de la iglesia), de la historia
de la educación, de la congregación salesiana y de la cultura en general en la
provincia de Mendoza, a partir del conocimiento de la vida cotidiana de una comunidad
rural a principios del siglo XX en tránsito hacia la urbanización incipiente en
el marco del proyecto modernizador de las elites provinciales.
Muchas
gracias
[1] Remito a las
investigaciones de FONTANA, Esteban, “La bicentenaria Compañía de María de
Mendoza y la confección de la bandera de los Andes”, en: Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, n°10 (1984)
pp.183-200 y BRUNET, José “Juana Segura, la primera maestra de niñas en Maipú”,
en: Los Andes, 9 de enero de 1970,
pág 11.
[2] BONAUDO, Marta,
«Liberales, masones ¿subversivos?», en: Revista
de Indias, n° 240, Vol. LXVII, (2007), pág. 405.
[3] GONZALEZ BERNALDO, Pilar, Civilidad y política en los orígenes de la
nación argentina. Las sociabilidades en Buenos Aires, 1829-1862, Buenos
Aires, 2008.
[4] DI STEFANO, Roberto, Ovejas
negras. Historia de los
anticlericales argentinos, Buenos Aires, 2010, pág. 198.
[5] PARAMO DE
ISLEÑO, Marta, «Notas acerca de Fray Marcolino del Carmelo Benavente y el
obispado de Cuyo, 1899-1910», en Junta de Historia Eclesiástica Argentina, Archivum, XVI (1994), pág. 266.
[6]DELGADO, Garcés,
«Historia del ferrocarril andino que llega a Mendoza y San Juan en 1885», en: Revista
de la Junta de
Estudios Históricos de Mendoza, Segunda época, nº 11, T. II, Mendoza, 1987,
pág. 191.
[7]Para el caso
Argentino véase HORA, Roy, Los terratenientes de la pampa Argentina. Una
historia social y política, 1860-1945, Buenos Aires, 2005. Para el caso
mendocino es de lectura imprescindible RICHARD JORBA, Rodolfo, Poder,
economía y espacio en Mendoza, 1850-1900. Del comercio ganadero a la
agroindustria vitivinícola, Mendoza, 1998 y RICHARD JORBA, Rodolfo, «La
construcción y consolidación del poder oligárquico en Mendoza. 1870-1880.
Crisis económica, reorientación productiva y hegemonía política», en: Avances
del Censor, Año III, nº 3 (2001).
[8] Sobre el Rufino
Ortega puede verse MORALES GUIÑAZÚ, Fernando, Genealogías de Cuyo, Mendoza, 1939, pág. 224-245 y UGARTECHE,
Felix, El Teniente General Don Rufino
Ortega. Su carrera militar. Su actuación civil, Buenos Aires, 1913, pp.
384-404.
[9] Sigo LEFEBVRE, Henri, De lo
rural a lo urbano, Barcelona, 1971, pág. 31-32 cuando dice que “la
comunidad rural es una forma de organización social que organiza, según
modalidades históricamente determinadas, un conjunto de familias fijadas al
suelo”.
[10] Los Andes,
Mendoza, sábado 27 de julio de 1907, pág. 3. Además de un aviso de gran tamaño
podía leerse otro dos de menores proporciones. Sarmiento decía que “nada hay
comparable en la villeggiatura, para veranear…” SARMIENTO, Domingo Faustino,
«Arquitectura y paisajes isleños» (Zarate, abril 23 de 1885), en: Obras
Completas, Tomo XLII, Buenos Aires, 1953. pág. 184.
[11] FERNANDEZ,
Sandra (comp.) Más allá del territorio. La historia regional y local como problema.
Discusiones, balances y proyecciones, Rosario,
2007.